DIEGO APESTEGUIA, EL ROTULISTA ELEGANTE

tenkey-diego-apesteguia_01

DIEGO APESTEGUIA, EL ROTULISTA ELEGANTE

El proyecto de decoración integral de la Tienda Tenkey en la calle Barquillo de Madrid acoge la obra del Premio Nacional de Artesanía al Emprendimiento, Diego Apesteguia.

En las piezas interiores de Tenkey en cristal, con los números, la Barber shop, los textos de la barra, los espejos envejecidos etc. se invirtió más de un mes de trabajo exclusivo.

¿Cuándo empezaste a rotular a mano? Eres autodidacta?

Llevo haciendo trabajos de pintura publicitaria y muralismo unos 10 años ya, con el proyecto de Rotulación a mano en concreto ya más de 4 años. Diría que si hay mucho de autodidacta, investigación en bibliotecas etc. Y cuando ya no podía desarrollar más algunas técnicas, viajé a UK y US a aprender en talleres con los mejores del mundo, como Dave Smith. Es una de las formaciones más costosas que he tenido nunca comparada con la universidad por ejemplo, pero de las más prácticas y efectivas.

Fuiste un grafitero “famoso”, ¿qué recuerdas de aquella época?

Bueno, en el graffiti la fama es como en otros ámbitos, algo que viene y se va rápido y siempre es muy relativo, así que creo que lo que más recuerdo son las amistades y sentir la ciudad como tuya; y lo más útil que me ha dejado quizá es la resiliencia y el aguante ante circunstancias adversas, esa idea de que con perseverancia y un buen plan se puede conseguir casi cualquier cosa.

¿Crees que la vorágine digital en la que vivimos hace que volvamos al gusto por lo artesano?

En efecto creo que hay un efecto péndulo, y cuando una estética se hace demasiado presente, como el acabado superdigital, perfecto y “masivo” de las cosas, se tiende a lo antagónico.

Creo que se asocia ahora lo artesano con un modo de trabajo un poco antiguo, en el que el diseño, el cuidado por el detalle, la durabilidad de las cosas, se valoran por encima del precio o la velocidad de producción por ejemplo.

¿Cuánto tiempo tardas de media en hacer un rótulo?

Depende mucho de las técnicas, en cristal por ejemplo, contando el periodo de diseño podemos tardar fácilmente una semana o dos en hacer un rótulo; el triple de lo que tardan en hacer un horrible rotulo en vinilo, pegarlo en un metacrilato y colgarlo en una tienda de reparaciones de móviles por ejemplo, pero claro, cada rótulo dice mucho del tipo de negocio que tiene debajo.

La idea del proyecto de Javier Carrasco es conseguir en Tenkey el espíritu de las tiendas y bares clásicos, manteniendo una gráfica elegante.

¿Cuál es el trabajo del que te sientes más orgulloso?

Me gustan los proyectos que ayudan a dar la vuelta a un negocio, los que funcionan a nivel comercial, pero en los que a la vez nos dejan espacio para crear. Como por ejemplo el rótulo de David Pinto anticuarios o la Barber shop de Tenkey.

Un proyecto que nos ayudó mucho fue la restauración del rotulo de la pastelería centenaria “La duquesita” a partir de ahí mucha gente se enteró de que aún había rotulistas tradicionales en España.

¿Cuánto tiempo empleaste y qué técnica en hacer el trabajo  de Tenkey?

Para todas las piezas interiores de Tenkey en cristal, con los números, la Barber shop, los textos de la barra, los espejos envejecidos etc. debemos haber invertido más de un mes de trabajo exclusivo en ese proyecto.

Realizamos una serie de numerales y rótulos en cristal pintado, dorado etc., que parecieran sacados de las calles de Madrid. De hecho muchas de las piezas están inspiradas en rótulos reales clásicos, pintados y envejecidos.

La idea del proyecto de Javier Carrasco era meter en Tenkey ese espíritu de las tiendas y bares clásicos, pero manteniendo una gráfica elegante, y creo que lo hemos conseguido.

¿Cómo crees que combina la moda con tu trabajo de artesano?

Los artistas y artesanos hemos estado siempre a caballo entre todos los estratos sociales, y eso se percibe en la moda también, combinamos algo de sport informal, y manchas de pintura en la ropa, con detalles de apreciación de la moda más clásica.

¿Te sientes identificado con la filosofía de Tenkey?

Me gusta de Tenkey la apreciación por los detalles hechos a mano, la apuesta por una elegancia “casual” y cómoda, y sobre todo, que intentan mantener cierto aire castizo pero actual, sin caer en el historicismo, en eso creo que nos parecemos.

Fotos: Lopezdorigaphoto